Cada vez más profesionales y emprendedores que residen en España deciden constituir empresas en el extranjero por razones de fiscalidad, internacionalización o flexibilidad operativa. Pero esto plantea una duda muy común: ¿Es legal tener una empresa fuera de España y vivir en territorio español? La respuesta corta es sí, es legal, siempre y cuando se cumplan determinadas condiciones fiscales y legales. En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre esta situación, sus implicaciones, riesgos, y cómo gestionarla de forma correcta para evitar problemas legales o tributarios.
Es legal, pero debes cumplir con tus obligaciones fiscales
Constituir una empresa en otro país (como una LLC en EE. UU., una empresa en Estonia o una sociedad en Irlanda, por ejemplo) no es ilegal. De hecho, es una práctica común entre freelancers, nómadas digitales y emprendedores digitales que buscan eficiencia y acceso a nuevos mercados.
Sin embargo, si vives en España más de 183 días al año o tienes aquí tu centro de intereses económicos y personales, eres residente fiscal en España, y eso implica que debes tributar por tu renta mundial, es decir, por todos los ingresos que obtienes en cualquier parte del mundo, incluyendo los procedentes de tu empresa extranjera.
Esto no significa que tengas que pagar impuestos dos veces. Existen mecanismos legales para evitarlo, como los convenios de doble imposición firmados entre España y más de 90 países, que establecen qué país tiene derecho prioritario a gravar ciertos ingresos y cómo aplicar deducciones o exenciones fiscales.
¿Cuándo podría considerarse que una empresa extranjera tributa en España?
Aunque la empresa esté legalmente constituida en otro país, la Agencia Tributaria puede considerar que la actividad se gestiona desde España y, por tanto, que la empresa debe tributar aquí. Algunos factores que pueden activar este riesgo son:
- La dirección efectiva se lleva a cabo desde España (decisiones estratégicas, gestión operativa, control financiero).
- La empresa cuenta con infraestructura física en España: oficina, local, empleados contratados, equipos, etc.
- El administrador o socio mayoritario reside y trabaja desde España, aun si opera online.
- Se emiten facturas a clientes desde territorio español o hay relaciones comerciales evidentes con empresas españolas.
En estos casos, la empresa puede ser calificada como establecimiento permanente en España, lo que implicaría que debe presentar declaraciones fiscales y tributar por los beneficios generados en territorio español.
Claves para mantener la legalidad si tienes una empresa en el extranjero
Para evitar conflictos con Hacienda y mantener la tranquilidad fiscal, ten en cuenta estas recomendaciones clave:
- Declara siempre tus ingresos personales como residente fiscal en España, incluyendo salarios, dividendos o beneficios que recibas de tu empresa extranjera.
- Aporta pruebas de que la empresa tiene sustancia económica real en el país de constitución (contratos, dirección efectiva, cuentas bancarias locales, personal, proveedores, etc.).
- Evita operar desde España como si la empresa estuviera aquí, ya que eso podría desencadenar una inspección o ajuste fiscal.
- Consulta con asesores especializados en fiscalidad internacional que te ayuden a estructurar correctamente tu negocio.
- Evalúa si tu empresa cumple criterios de riesgo, especialmente si es una estructura tipo LLC «passthrough» o una empresa en jurisdicciones de baja fiscalidad.
Declaración de bienes y activos en el extranjero (modelo 720)
Uno de los aspectos más importantes que muchas personas desconocen es el deber de informar a la Agencia Tributaria sobre los bienes y derechos situados fuera de España. Si tienes participaciones en una empresa extranjera, cuentas bancarias o inmuebles fuera del país, estás obligado a presentar el modelo 720, siempre que:
- El valor de cada bloque de activos supere los 50.000 euros.
- Ya hayas presentado el modelo anteriormente, pero haya variaciones superiores a 20.000 €.
Aunque algunas sanciones del modelo 720 han sido anuladas por la Unión Europea por considerarse desproporcionadas, la obligación de declarar sigue vigente y puede derivar en sanciones si no se cumple.
Distribución de dividendos y tributación personal
Cuando tu empresa extranjera genera beneficios y decides distribuir dividendos, debes declararlos en tu IRPF como rendimientos del capital mobiliario. No importa si los has transferido o no a tu cuenta española: Hacienda puede exigir su declaración.
- Tributación en España: los dividendos tributan entre el 19% y el 28%, según tramos de rendimiento.
- Retenciones en el país de origen: algunos países aplican retenciones a los dividendos (como EE. UU., que retiene el 30% si no hay convenio). Pero gracias a los convenios de doble imposición, puedes aplicar una retención reducida (por ejemplo, el 5% en algunos casos) y deducirla en tu IRPF.
Es fundamental conservar toda la documentación y certificados de retención para justificar deducciones en la declaración de la renta.
Cuándo puede ser interesante tener una empresa fuera de España
Existen múltiples escenarios donde puede ser muy útil estructurar tu empresa en el extranjero, siempre que lo hagas de forma legal:
- Vendes servicios o productos a clientes de fuera de España y no tienes estructura local.
- Viajas o resides temporalmente en otros países, como nómada digital o consultor internacional.
- Buscas simplificar la gestión contable y legal, como es el caso de Estonia con su programa de e-Residency.
- Quieres operar con una entidad que tribute solo sobre beneficios distribuidos, como ocurre con algunas estructuras.
- Estás iniciando un proyecto en EE. UU. y necesitas una entidad local, como una LLC para facturar clientes estadounidenses.
No se trata de evadir impuestos, sino de planificar correctamente
Planificar tu estructura fiscal de forma internacional no es sinónimo de evasión. De hecho, la planificación fiscal internacional es legal, necesaria y recomendable para cualquier negocio global. El problema aparece cuando se usan estas estructuras de forma opaca, sin declarar ingresos o sin sustancia económica.
Algunos consejos clave:
- Ten claro dónde resides fiscalmente.
- No crees empresas solo para ahorrar impuestos si no tienes justificación económica.
- Utiliza estructuras adaptadas a tu modelo de negocio.
- Asegúrate de cumplir con la normativa local e internacional.
Puedes ampliar esta información en nuestros artículos sobre residencia fiscal y estrategias para pagar menos impuestos.
Conclusión: sí puedes tener una empresa fuera de España si cumples con la ley
Tener una empresa extranjera y vivir en España es perfectamente legal. Cada vez más emprendedores y profesionales globales lo hacen para expandir su negocio, optimizar la fiscalidad o trabajar desde cualquier parte del mundo.
Lo fundamental es hacerlo con asesoramiento profesional, transparencia y cumplimiento normativo. Es decir, declarar tus ingresos, estructurar correctamente la empresa y asegurarte de que cumple los requisitos para no ser considerada residente fiscal en España.
Este tema también se relaciona con la decisión entre ser autónomo o crear una SL, según tus ingresos, estructura y objetivos a medio y largo plazo.
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